Durante su conferencia de prensa matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hizo un llamado a abrir una discusión amplia y colectiva sobre el tiempo que las infancias y juventudes pasan frente a las pantallas, alertando sobre problemas de ansiedad derivados de la interacción en plataformas digitales como TikTok.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de legislar o prohibir el acceso a redes sociales para menores de edad —como se ha planteado en otras naciones—, la mandataria descartó de primera instancia el envío de una iniciativa restrictiva inmediata, señalando la importancia de que el tema se analice primero en el núcleo social.
«Yo no quisiera enviar la ley y que se votara así; es necesario que se discuta… que en las escuelas y en todos lados se hable de este tema», apuntó Sheinbaum.
La realidad de las aulas: diagnóstico y preocupación
La jefa del Ejecutivo compartió una experiencia reciente durante una visita al municipio de Villa de Álvarez, Colima. Relató que al interactuar con un grupo de niños de primaria (de entre 6 y 8 años de edad), constató que aproximadamente el 80% ya cuenta con un teléfono celular y cerca del 90% consume contenidos en redes sociales, pasando en algunos casos hasta tres o cuatro horas diarias en ellas.
La mandataria enfatizó que esta «realidad virtual» impacta directamente en la salud mental de las nuevas generaciones:
Falta de desconexión: Consumo prolongado de videos cortos.
Presión social: Ansiedad generada por la búsqueda constante de aprobación y el número de likes.
Aislamiento: Pérdida de espacios de socialización física.
El regreso a los juegos tradicionales
Como alternativa a la dependencia tecnológica, Sheinbaum Pardo propuso fomentar la reactivación de dinámicas lúdicas comunitarias en los planteles escolares y hogares del país, tales como el resorte, la matatena, las canicas, el avión y la cuerda.
«Hay que recuperar juegos tradicionales que generen una convivencia distinta en las escuelas», concluyó la presidenta, reiterando que la salud socioemocional de las infancias debe ser una prioridad compartida entre el gobierno, el sector educativo y los padres de familia.